Preguntas Frecuentes

 

 ¿Qué es riqueza?

En el sentido convencional, al decimos que alguien es “rico”, damos por sentado que dicha persona tiene muchísimo dinero en su cuenta bancaria. Pero la riqueza, en su esencia, expresa algo mucho más profundo acerca de la realidad: el bien-estar. Esto comienza con necesidades materiales básicas y esenciales a las que cada ser humano, por derecho, puede acceder: comida, agua limpia, salud, abrigo, techo, educación… Los humanos también necesitamos riquezas en un nivel no material: amor, cariño, tiempo libre, arte, belleza, reconocimiento, desarrollo personal…

 

 ¿Qué son las monedas (currency)?

En sus raíces originales, la palabra Latina “currere” significa correr o flujo. En su sentido original, las monedas (o moneda corriente) son herramientas que nos ayudan a mirar y cambiar lo que fluye. Así pues, no estamos usando la palabra en el sentido cotidiano donde significa lo mismo que dinero. En lugar de esto, nosotros tomamos la definición desde su propósito universal y original, que es: las monedas son sistemas hechos para expresar todas las formas de riqueza que fluyen dentro de una comunidad.

 

Las monedas existen por todas partes alrededor de nosotros, en la naturaleza, en nuestro cuerpo, en nuestras células… Cualquier sistema social, y la vida en general, necesita de monedas como una herramienta intermediaria para canjear, medir, ahorrar. Son usadas para intercambiar materia o energía (agua, luz, ATP en nuestras células…), para medir un estado de nuestro sistema (hormonas, impulsos nerviosos), para reconocer una experiencia  de la realidad (un grito de alegría, una danza para seducir, una sonrisa, un agradecimiento…).

 

Las monedas expresan un espectro total de la riqueza: aquello que es canjeable (parcialmente cubierto por el dinero convencional), lo que es medible, y lo que es reconocible. El alfabeto ha permitido representaciones estadísticas de la realidad. Usadas en su máximo potencial, las monedas nos ofrecen una representación dinámica de la realidad (y sus flujos), en otras palabras son una nueva manera de representar la realidad colectiva.

 

 ¿Cuál es la diferencia entre dinero y moneda?

El dinero, como lo conocemos hoy en día, es una forma muy específica de moneda. El propósito e intención del dinero es facilitar el intercambio haciéndolo universal dentro de la comunidad que lo utiliza. Es una unidad de medida, una unidad de intercambio para  almacenar y evaluar. Así, un kilo de papas puede ser intercambiado por una hora de jardinería o un galón de aceite.

 

Como sea, hay muchas otras formas de riqueza que son centrales en nuestra vida, pero no pueden ser expresadas con el dinero. El intento de expresar todo el espectro de la riqueza con el dinero convencional, como se hace hoy en todas partes, degrada la riqueza universal a una forma canjeable. Esto sitúa a la humanidad en un paradigma mercantil en donde todo puede ser vendido, comprado y poseído, y esto es un enorme error epistemológico. Las formas de riqueza no canjeables necesitan ser expresadas de una manera más universal, más acorde con el lenguaje de los flujos, no con dinero convencional. En el sentido más amplio, este es el propósito las monedas. Son herramientas simbólicas que usamos para expresar y administrar corrientes de flujo dentro del espectro completo de la riqueza. Las monedas pueden funcionar sistemáticamente en diverso número de capacidades: como unidad de medida, almacenamiento de valores, muestra de estatus y medio de intercambio.

 

 ¿Qué es lo que está mal con el dinero convencional?

El dinero convencional es escaso porque se concentra en las manos de algunos pocos y deja a los demás cortos de este medio indispensable para el intercambio.

 

Comunidades enteras —gente, pueblos, ciudades, regiones, compañías, ONG’s, servicios públicos, países— están submonetizados. De hecho tienen riqueza —competencias, recursos, tiempo, amor, genios, ascetas, habilidades empresariales, cultura— pero el intercambio no sucede. No porque no haya riqueza, sino  por la falta de unidades de transacción: dinero. El dinero convencional está concentrado en otro lugar, la oferta y demanda no se satisface, la pobreza es lo que sigue. Esto es muy similar a un ecosistema sin agua suficiente.

 

Este fenómeno de condensación de riqueza por un lado, y la desertificación del otro se llama Principio Pareto. Este círculo vicioso aumenta la separación entre “ricos” y pobres. Por lo menos el 80% de la humanidad vive con  menos de $10 dólares, y casi el 50% de la población vive con menos de $1 al día (fuente: Banco Mundial)

 

Cierra tus ojos e imagina a las personas más sabias que puedas conocer en la Tierra. Ahora pídeles que participen contigo jugando Monopolio. Si ellos juegan siguiendo las reglas, no importa qué tan sabios o buenos sean individualmente, uno acabará siendo rico y el resto pobres. El efecto Pareto se construye bajo las reglas de este juego, y no tiene nada que ver con la sabiduría de los jugadores. Nuestro sistema monetario convencional tiene la misma propiedad de condensación de riquezas.

 

Supuestamente, los impuestos deben redistribuir la riqueza de manera equilibrada, pero hoy en día, ninguna estrategia de impuestos ha logrado sobrepasar el efecto Pareto. Es como si el juego de Monopolio siguiera sucediendo como siempre, excepto que de vez en cuando algunas de las propiedades de los monopolistas son repartidas entre los jugadores pobres.  Lo único que logran es amortiguar el descenso del juego, o, si la redistribución es lo suficientemente grande, permiten que alguien más suba a la cima. Sin embargo, los principios de la condensación/desertificación permanecen.

 

Fundamentalmente, el problema es el sistema en sí mismo.

 

¿Cómo es que las monedas complementarias pueden resolver lo que está mal con el dinero?

 

Las monedas complementarias permiten generar suficiente —y no escaso— dinero para canjear riqueza:

 

Si la moneda se condensa en un lugar (lo que puede suceder por una intensa actividad económica, que es muy común),  no tiene por qué abandonar al resto del ecosistema. Simplemente se emitirá más moneda donde se requiere, o se consumirá donde haya demasiada. Este principio puede comprenderse como el agua o el viento: cuando se crea un vacío, se succionan nuevas cantidades. Cuando sucede un exceso, se evacúa el excedente.

 

La regulación de la masa monetaria siempre ha sido un rompecabezas para países y economistas. Fue necesario construir organizaciones para analizar el mercado y hacer decisiones por todos, provocando los errores y abusos que conocemos hoy en día. En la era del Internet, pueden distribuirse diversos mecanismos de regulación de la masa del sistema monetario en cualquier nivel del sistema. Cada jugador se hace regulador de la masa monetaria global. Así, no se requiere de una autoridad centralizada.

 

·       La suficiencia implica que la masa monetaria de la comunidad siempre será proporcional, y una expresión de, la capacidad de intercambio y producción. Nunca debe haber demasiado o muy poco.

·       Esta regla también aplica a la gente: si tienes riqueza para crear o intercambiar, entonces, inmediata y libremente, tendrás la suficiente masa monetaria para realizar la transacción. Ni más, ni menos. Lo que cuenta es que el “balance de riqueza” siempre sea positivo para todos. La moneda es la herramienta que permitirá esto.

 

Las monedas complementarias encarnan este reclamo fundamental y universal en el que cualquier ciudadano, cualquier comunidad u organización tiene el derecho de crear herramientas para que la riqueza fluya. Ningún individuo o comunidad debiera depender de monedas monopólicas o privadas, a menos de que así lo hayan decidido.

 

 Yo (Nosotros) queremos crear una nueva moneda para nuestra comunidad (organización)… ¿Cuál debería escoger?

Aquí hay un error desde la pregunta. Preguntar “¿Qué moneda necesito?” es como preguntar “¿necesito un desarmador o un martillo para construir mi casa?”.  Necesitas ambos, y muchas otras herramientas. Es lo mismo con las monedas. Cada comunidad va a necesitar un equipo apropiado de monedas que trabajarán en conjunto en una manera sistemática. Seguramente necesitarás una moneda para canjear bienes (comprar/vender), algunas monedas para medir (realización, número de transacciones, energía, emisiones de carbono, etc.), y algunas monedas de reconocimiento (la experiencia de alguien, nivel de confianza dado por la comunidad, como en eBay, la  amabilidad de alguien, y así).

 

Si decides crear una moneda de crédito mutuo para intercambiar, quizás quieras relacionar la reputación de la otra persona con la opinión de la comunidad para así establecer los límites del crédito. Mientras más confianza esta persona haya ganado, más podrá ir a lo positivo o negativo.

 

Como puedes ver, estamos avanzando de la era de piedra —una moneda para todo— a la era multi-monetaria que, finalmente, ¡expresa a la vida social de manera más evolucionada!

 

 Desde la perspectiva técnica, ¿cómo funciona?

El MAO (Módulo de Administración de Ollines) es un recurso abierto basado en una aplicación web de drupal. Está alojado en nuestros propios servidores (circuloollines.org). Cualquiera con un espacio en servidor y experiencia en drupal puede bajar el código fuente (que está disponible gratuitamente) y así echar a andar su propio MAO. Este módulo ha sido desarrollado por expertos de monedas de crédito mútuo y específicamente por matslats.net de communityforge.net . El nos ha apoyado a la configuración de su módulo para el Círculo Ollines.

 

 ¿Las monedas complementarias son legales?

No existe ninguna ley en ningún país que cubra el rango completo de lo que denominamos monedas, pero hay muchas leyes que cubren aspectos de ellas. Por ejemplo, en U.S.A. existen impuestos federales reportando regulaciones sobre intercambios de trueque. En algunos usos de monedas libres pueden verse quebrantamientos a estas regulaciones si los participantes no hacen los reportes necesarios. Pero nótese que en otros países no existen tales leyes, de forma que habrán casos legales muy interesantes alrededor de las transacciones en monedas complementarias que se den a través de las fronteras nacionales. Otro ejemplo: ciertos países y muchos de los estados de U.S.A. tienen leyes que regulan los negocios que emiten cupones. Un ejemplo interesante son las 'millas aéreas', las que te dan cuando viajas en cualquier línea aérea. Esta moneda es de las más grandes del mundo, ascendiendo a miles de miles de millones (trillions) de ellas. Su legalidad no se pone en juego porque apoya a grandes intereses, sin embargo no benefician a las comunidades pero tampoco amenazan al sistema monetario. Así que la legalidad de determinada moneda dependerá en sus reglas de operación particulares, y en cómo la jurisdicción en el gobierno las interprete.

  

El reto fundamental radica en que las monedas complementarias implican un salto de paradigma. Esto requiere de un nuevo entendimiento de cómo las monedas forman una gran familia de riquezas relacionadas entre sí, construyendo sistemas de información. Requieren de acuerdos donde la creación de estos sistemas es un derecho fundamental para todas las comunidades. Este salto paradigmático crea una nueva evolución social, las leyes le seguirán mucho después. Este fue el caso de la abolición de la esclavitud, la igualdad de género y razas, libertad de expresión, libertad de credo, libertad de congregación, etc.

 

Así, por un lado las Naciones reclaman su derecho soberano de emitir su propia moneda en nombre de los ciudadanos, pero por el otro lado este derecho ha sido abandonado en manos del sector de la banca privada. Por un lado las Constituciones declaran los derechos de los ciudadanos a igual trato y seguridad, pero por el otro, el dinero convencional trabaja en oposición a estas declaraciones. Esperamos que en su tiempo, las monedas complementarias nos liberen de estas contradicciones fundamentales.

 

 ¿MAO y su monedas complementaria, el Ollin, es una forma de evadir impuestos?

Absolutamente no. Los impuestos no están atados a ningún tipo de moneda, sino a un país y sus ciudadanos, independientemente de su moneda. Las transacciones realizadas mediante riqueza canjeable en un MAO siguen estando sujetas a impuestos si la ley que gobierna la jurisdicción de la transacción dice que lo son. Por ello, a medida que el sistema crezca y se vuelva más robusto, implementaremos un sistema de impuestos lo más sencilla que podamos dentro de las reglas de las monedas que lo necesiten. Aquí es interesante notar que otros sistemas de impuestos pueden también ser diseñados, porque los participantes de muchas monedas pueden querer redistribuir algo de riqueza entre ellos mismos ¡independientemente de alguna jurisdicción particular!

 

En el caso de los ollines esperamos que MAO incluya una cuenta, para la presidencia municipal en ollines. De esta manera ellos se podrán beneficiar y retribuir valor a la comunidad en el ciclo de los ollines.

 

 ¿No se molestarán los gobiernos con las monedas complementarias?

Los gobiernos pueden o no molestarse por las monedas complementarias. Hay un escenario típico donde los gobiernos encarnan al viejo paradigma y hacen lo que está a su alcance para mantenerlo así. Al hacer esto, ellos despiertan fuerzas creativas que abren caminos innovadores hacia nuevos paradigmas. Hace algún tiempo, la esclavitud era legal y defendida por los Estados basándose en que gran parte de la economía de la nación estaba sostenida por la esclavitud. La economía actual se construye sobre el dinero y ciertamente habrá mucha gente que diga que no hay futuro posible si no se mantiene al dinero en su forma actual.

 

Pero también hay otros escenarios. Enfrentando grandes dificultades, los gobiernos a veces acogen el cambio que algunos visionarios proponen mostrando un camino a seguir. Creemos que las monedas complementarias abarcan más valores universales y proveerán de una economía mejor y más segura a los ciudadanos. ¡De hecho, llevan consigo los valores fundamentales de la Declaración Universal de Derechos Humanos! Al final, ¿qué gobierno querrá parar esta ola evolutiva? Eventualmente, las monedas complementarias funcionarán para traer mas abundancia a cada comunidad.

 

 ¿No estarán los bancos aún más enojados?

Como los gobiernos, hay muchos escenarios en las formas en que los bancos responderán. En la práctica, los bancos perderán pronto su monopolio emitiendo dinero costoso. Muchos de ellos estarán muy molestos y harán todo lo que esté en su poder para mantener ese privilegio. Pero más y más líderes dentro de los bancos comprenderán los profundos problemas sistemáticos que se construyen sobre la emisión de dinero basado en la deuda, y buscarán formas de salir. El propósito original de los bancos (como profesión), es ayudar a la gente a manejar sus ahorros y a invertirlos sabiamente. Es una adición histórica, relativamente reciente, que los bancos se hayan convertido en un negocio donde se perciben ganancias de dinero al emitir dinero.

 

Esperemos que algunos bancos serán más inteligentes y visionarios que otros. Verán una gran oportunidad para crear servicios novedosos y más necesarios en el mundo de las monedas complementarias. Volverán a la misión declarada originalmente y serán confiables de nuevo.

 

 ¿Están ustedes en contra de los bancos y los gobiernos?

No, en absoluto. Nosotros trabajamos para un mundo justo donde los derechos humanos, la transparencia y la rendición de cuentas se apliquen. En lugar de estar luchando contra el orden establecido, preferimos buscar activamente las innovaciones que funcionen y así nos inspiren al cambio. Nuestra esperanza más profunda es que los gobiernos y los bancos vean una oportunidad en las monedas complementarias, como está sucediendo en lugares como Brasil con 'El Banco Palmas', de manera que puedan evolucionar y hacer lo que se supone deben hacer.

 

 ¿Causarán inflación las monedas complementarias?

La inflación es una propiedad de una única moneda. Ocurre como respuesta de los usuarios de una moneda, cuando la moneda no puede seguir la trayectoria adecuada del valor que supuestamente debiera rastrear. Algunas monedas libres seguramente serán inflacionarias si sus reglas de emisión no funcionan bien.

 

Así pues, algunas monedas complementarias serán inflacionarias. Pero fundamentalmente, las monedas como un todo resolverán el problema de la inflación en virtud de la creación de espacios competitivos para las monedas. Si la gente puede elegir libremente las monedas que quieren, van a preferir las que les ayuden a construir riqueza para sí, y éstas serán las que no estén construidas sobre tendencias inflacionarias como lo está el dinero convencional